-Emergencias, le atiende Laura, ¿cual es su problema?- Repetia una y otra vez Laura Mendoza ante las constantes llamadas al numero de emergencia que regularmente eran falsas alarmas, bromas de jovenes y algunas otras tantas solo eran problemas simples como un borracho necio o un asalto a alguna tienda de conveniencia. Eran cerca de las once de la noche, Laura se levanto y dejo de lado la diadema, tomo su vaso con el estampado de una pelicula para niños y se dirigio directamente hasta el garrafon de agua, en ese momento sono el telefono del conmutador haciendola correr y poner el vaso al filo de un escritoro. -Emergencias...- pero su voz fue interrupida por el sonido ronco y nervioso de la persona que marcaba. -Señorita, escuche, acabo de ver algo que de ser cierto podria ser horripilante.- El hombre hizo una pausa. -Señor, conserve la calma y digame que es lo que pasa que es lo que visto?- Se escuchaba el sonido de un motor, el hombre seguia sin mencionar una sola palabra. -Señor...?-, -Señorita, ponga atencion a lo que le voy a decir, venia circulando por la carretera a Villa de Garcia, y me parecio ver algo extraño a un lado de la carretera, pare a ver lo que era e inmediatamente marque a este numero, y me acabo de acercar, necesito ayuda, creo que esto es un cuerpo humano, pero no me atrevo a verle mas de cerca.-, - bien señor, le pido porfavor que se quede en el lugar donde lo ha encontrado, dice que es sobre la carretera a Villa de Garcia, a que altura señor?- El hombre no contestaba. -Señor?-, - Ah!, perdon, es que buscaba algo con que guiarlos hasta aqui, pero no veo ningun señalamiento, pero es en sentido a Monterrey, despues de las areneras y despues de la interseccion donde esta la gasolinera.-, - Ok esta bien señor, que color es su auto.-, Rojo, dijo el, - Esta bien señor, solo le pido por favor no se aleje de la zona y permanezca con sus intermitentes encendidas, una patrulla va directo hacia usted.
Despues de dar el aviso en un abrir y cerrar de ojos una patrulla estaba con la torreta encendida a mitad de la carretera, el hombre que dijo llamarse Kain Garcia, habia explicado todo a los policias y periciales que habian llegado hasta el, incluso habian llegado agentes federales, pues se presumia el cuerpo fuera de algun narco-menudista o tal vez alguno de esos tantos que mataban por venganza, pero nada, un simple cuerpo femenino desnudo y embalzamado en una bolsa tipica de basura, el cuerpo tenia el rostro desfigurado, le faltaban ambos ojos y manos, tenia las piernas atadas con alambre de puas y habia laceraciones por todo el cuerpo y aunque estaba en avanzado estado de descomposicion segun los peritos la mujer no llevaba mas de tres horas muerta. Roman Valderaz, agente federal, llevo a el hombre que habia hecho el hallazgo a las oficinas de la corporacion. Lo habia hecho pasar hasta su oficina, donde miles de papeles estaban regados sobre su escritorio y lo mas cercano a la naturaleza era un cuadro con un maguey que dejaba ver a lo lejos un extenso desierto. Roman se sento frente a el. -..haber si entendi, dice usted que circulaba por la carretera libre a Villa de Garcia y de pronto vio el bulto a un costado en el sentido contrario de su direccion?- el hombre lo observaba fijamente a los ojos. -Si, creo que es lo que le he dicho a usted, al forense, a los policias y a la señorita que me contesto al telefono- dijo en un tono sarcastico e ironico. Roman se levanto de la silla y camino hasta el inclinandose hasta casi tocar su mejilla con la nariz. -No te creo, ¿y sabes porque?, porque eso es casi imposible, en esa carretera no hay luz y la bolsa negra cubria casi todo el cuerpo, no dudo que cuando llegamos estabas nervioso pero he visto a tanta gente hacer lo mismo que tu cuando quieren aparentar que no han hecho nada.- el hombre ahora se habia enfocado en el cuadro tal vez para ignorar un poco a Roman. - Pues eso es lo que ha sucedido, si usted escucha la grabacion de la llamada que hize a esa mujer le podra, en el mejor de los casos, quedar mas claro, yo no estaba seguro de lo que veia, solo eran especulaciones- Roman se hecho atras. - Bueno, tal vez en eso tengas razon, ¿pero que era lo que hacias en aquella carretera a esa hora?- el hombre sonrio. - Iba para casa de mi hermana, ella vive alla...-
La preguntas siguieron Roman no podia creerle nada, pero no tenia pruebas para culparlo, aquel hombre solo habia encontrado el cuerpo y no tenia nada que ver con el asunto. Al rededor de las dos de la mañana el hombre salia de las instalaciones mientras Roman se preparaba para llenar informes sobre el caso, aunque le parecia algo absurdo y burocraticamente estupido, pero tenia que hacerlo.
Habia pasado una semana, Roman se encontraba en su casa, era su dia de descanso pero aun asi madrugaba. Encendio el televisor, que regularmente lo tenia en un mismo canal porque apesar de que no le agradara mucho como daban las noticas, al menos eran menos amarillistas que en cualquier otro canal. - ...sta mañana, hayan otro cuerpo, igual que el de la semana pasada, en una bolsa negra de plastico y completamente sercenado en la carretera de cuota a Saltillo, aparentemente el cuerpo carecia de piernas ademas la cabeza no habia sido hayada, la policia dice haber recibido la llamada de un taxista que circualaba por aquella carretera del cual nuestro reportero de la madrugada, Julian Garza, nos tiene los detalles....-. Roman se habia acostumbrado a escuchar este tipo de noticias, en los ultimos meses habia habido una ola de asesinatos a sangre fria, algunos aparecian con pancartas clavadas al pecho y mensajes macabros de amenzas, otros tantos con signos de violacion y tortura, mientras que los que no corrian con tanta suerte les anpuntaban las orejas o dedos y muy rara vez llegaban al grado de cortarles las piernas, brazos o la cabeza.
Eran las ocho de la noche, Roman habia pasado la tarde viendo programas mediocres por la caja de entretenimiento y el aburriemiento lo estaba haciendo caer de sueño, el telefono sono. - Bueno..- Pero le colgaron. Se volvio a acomodar, pero el telefono sono nuevamente. -Bueno!.- Dijo gritando. - ¿Que tal?, como esta mi investigador favorito?- Roman se quedo helado, era la voz de un hombre. -¿Quien eres? - Solo se escuchaba la respiracion del hombre al telefono. - Veraz, tu tienes un trabajo muy interesante, todo el tiempo persiguiendo a los malos, corriendo de un lado a otro con tu sirenita y representando a la autoridad, pero sabes....yo soy algo extraño, no me gustan las autoridades, mucho menos cuando no entienden a la primera que yo no hice nada malo.- Quien eres cabron!- Grito Roman enojado. - Vaya, vaya, el señor investigador se siente acosado, escuchame infeliz, hoy terminare mi obra y tu no me lo vas a impedir, que tal si lo hacemos mas facil para ti, eligire a alguien a quien tu no conoces pero sabes de su existencia, yo pasare por ella y tu tendras cuidado de no avisar a sus amigos, tal vez no la encuentres con vida...- el sonido monofonico habia regresado a su oido y la ira le recorria la piel. Roman no habia entendido una sola palabra de lo que el hombre le habia dicho pero sabia que era algo serio y que si no lo evitaba moriria alguien mas y tal vez esta vez seria su culpa.
Roman salio con rumbo a las oficinas donde se encontraba Laura, la mujer que habia recibido la llamada de hacia una semana y que muy probablemente habria recibido la del taxista. Al llegar encontro a Linda Morales, la encargada de turno matutino quien le dijo que ella acaba de terminar su turno y que ya se habia retirado a descansar pero se ofrecio a darle el domicilio cuando Roman se identifico sobre quien era.
Eran casi las nueve de la noche, Roman se estaciono fuera de la casa de Laura y noto que la puerta estaba abierta, camino hasta la casa y pregunto por ella, pero no obtuvo respuesta. Entro a la casa, la cual solo tenia la luz encendida de la sala, asi que ya adentro volvio a llamarla, pero nada, todo seguia completamente silencio. Comenzo a husmear, pero sin ser muy evidente, pues parecia lago raro que la casa estuviera en perfectas condiciones y con la puerta abierta. De pronto escucho un golpe en la parte de arriba, y camino sigilosamente hasta la escalera. Al llegar, de una habitacion salian huellas de sangre y una marca gruesa como cuando arrastran al ganado ya muerto, se recargo contra la pared, desenfundo el arma y la puso contra su pecho, el ruido se escuho de nuevo y sin pensarlo entro en la habitacion apuntandole a lo que fuese que estuviera dentro, la adrenalina se le habia liberado y el corazon le palpitaba casi a reventar, de pronto algo le golpeo por la nuca.
El aroma a formol le entraba por la nariz y le hizo reaccionar poco a poco, intento mover las manos pero no pudo, la boca le ardia y algo lo mantenia sujeto y sentado a lo que parecia una silla. Cuando logro abrir los ojos frente a el habia una cama de hospital, una bandeja metalica mostraba manchas de sangre y algunas gotas estaban esparcidas por el suelo, sobre la bandeja habia hilo quirurjico y una aguja, aunque solo habia una lampara sobre el techo de donde quiera que estuviese a lo lejos podia ver algo cubierto con una lona y en la pared habia empotrado un enorme cuadro de caucho, donde se colgaban martillos, tijeras y algunas otras herramientas. Tambien veia una puerta y por la pequeña separacion de esta y el suelo se veia entrar luz, una luz amarillenta.
La puerta se abrio y entro un hombre con un tapabocas, de esos que usan los doctores todo el tiempo. -Buenos dias, ¿Como se encuentra “sherlock”el dia de hoy?- el hombre hizo una pausa y luego solto una carcajada casi demoniaca. - Dejeme presentarme, señor “sherlock”, yo soy “Jack el destripador” creo que se nos cruzaron las historias- De nuevo se carcajeo. - Pero que tonto soy, si usted no puede reir conmigo- Dijo el hombre al tiempo que levantaba un espejo en direccion a Roman. La sangre se le bajo hasta los pies, un escalofrio le recorria cada parte de su cuerpo pero en camara lenta, los ojos se le llenaron de lagrimas y comenzo a pujar, su boca estaba cosida, de arriba a abajo en forma de cruzes. - ¿Que te parece amigo?, creo que esa es la unica manera de asegurame de que jamas diras nada, aunque en varias ocasiones pense que con haberte cortado la lengua era suficiente, pero uno nunca sabe, asi que mejor te cosi y para asegurarme de que no salieras corriendo despavorido te amarre a la silla con mi estambre favorito, alambre de Puas - El hombre sonreia y tarareaba mientras se quitaba los guantes de plastico. -Amigo mio, no deverias estar molesto, es mas, en recompensa por tu inteligencia y valentia te dare el honor de ver mi obra maestra, pero cuidado con las criticas, soy muy.....poco tolerante- El hombre camino hasta donde Roman habia visto la lona y encendio un foco, el cual la iluminaba directamente. De pronto el hombre tomo un extremo y miro a Roman. - Mirad a mi “David”, Mirad mi “ultima cena”, ella es Eva.- Al jalar la lona la dejo caer al suelo, descubriendo a un cuerpo femenino, habia costuras en las articulaciones, una que unia las piernas al torso y otra en los brazos, el cuello y demas, inmediatamente supo que eran las partes que faltaban en los aesinatos. - ¿Que te parece, no es hermosa?, ella es la mujer perfecta, es....- De pronto callo, y se quedo mirando a Roman. -No te ha gustado ¿verdad?, ¿Verdad?- Dijo gritando la segunda vez. Tomo un martillo de la repisa y camino hasta Roman. -Dime que te ha gustado infeliz!! Dimelo Ahora!- Levanto el mazo y lo dejo caer sobre su dedo pequeño del pie. El dolor se le desbordaba por los poros, queria gritar, pero no podia. -Ya se!, tal vez si hiciera un nuevo orificio en la boca podrias hablar.- El hombre regreso a la repisa y tomo un pequeño cincel y regreso hasta donde estaba Roman, coloco la punta del cincel entre sus moretoneados labios, al primer golpeteo Roman sintio como se le quebraban los dientes, despues del segundo ya no sintio nada y al tercer por la impresion se desmayo.
La mañana del 20 de Septiembre, encontraron el cuerpo de Roman Valderaz, a la orilla de la carretera libre a Saltillo, junto a el una nota que decia, “La perfeccion es un don divinino, la estupidez un error eterno, seguire intentandolo, no importa cuanto tenga que insistir para que dios me escuhe”. El cuerpo se encontraba realmente en malas condiciones, presentaba perforaciones en la traquea, ademas de los oidos y el corazon. Las manos y piernas estaban rasgadas como por algo filoso, su boca estaba cosida y reventada, ademas toda la parte frontal de su dentadura estaba pulverizada y habia signos de extracciones molares. El caso se clasifico y jamas se notifico a los medios, simplemente lo hicieron parecer como una victima de secuestro del que ya jamas se supo nada.